viernes, 26 de abril de 2013

CONCLUSIÓN



Tenemos que hoy en día la simple definición del autismo es algo muy complicado, ya que existen muchos conceptos que aún no logramos comprender en torno al tema, sin embargo, gracias a los estudios de diferentes personajes, estamos cada vez más informados acerca del autismo, además de que cada vez es más fácil poder diferenciarlo de otros trastornos.

Recordemos que para poder abordar el autismo lo podemos hacer desde diferentes enfoques, en mi opinión deberíamos poner más énfasis en el biológico, ya que considero que es en el que más falta investigar, ya que, como mencione en el aspecto conductual; el cual nos sirve bastante bien para empezarnos a dar cuenta de que alguien es autista, éste último es el más conocido y explotado, así que deberíamos empezar a enfocarnos más en lo que no sabemos.

Por otra parte me gustaría mencionar que aunque existen evaluaciones rápidas del autismo y representan indicios de su padecimiento, no nos debemos de dejar llevar por sus resultados, siempre debemos de tener en cuenta otras opciones y todo el ambiente en el que se dieron; aspecto que a mi parecer contempla bastante bien la Behavior Observation Scale (BOS) ahora Real Life Rating Scale (RLRS), ya que su aplicación se da en el contexto del individuo, lo que incrementa la posibilidad de obtener resultados más “puros” y, además contempla a todo el espectro autista, con el fin de determinar y evitar confusiones en la atención del autismo.

 Sobre todo es necesario tener siempre en mente que si conocemos personas que puedan padecer autismo, es necesario brindarles la atención necesaria y no intentar tratarlos como a los demás esperando que con una buena atención puedan ser como los demás, ya que, muchas veces hacemos nuestra la idea de que podemos lograr un avance con los conocimientos y el cariño que tenemos para dar, pero recordemos que incluso en estas fechas (ya con más de información) sigue siendo un poco complicado distinguir al autismo de otros síndromes o incluso de los niveles del espectro autista. Así que no te confundas, infórmate y acércate a gente especializada en el tema para poder brindarle una buena calidad de vida a esa persona especial.

TIPOS DE EVALUACIÓN Y ESTRATEGIAS DE ATENCIÓN PSICOLÓGICA



Existen diferentes pruebas que nos ayudan a evaluar el autismo, entre ellas tenemos:
 

  • Checklist
 for 
Autism
in
 Toddlers
 (CHAT)

Es de rápida aplicación (de 20 a 30 minutos), cuyo objetivo es detectar de forma temprana los problemas del espectro autista en niños de 18 meses.
Tiene dos apartados y 14 ítems en total.
Primer apartado. Está dirigido a los adres, en dònde se les preguntan cuestiones relativas a su hijo (si interactua apropiadamente, utiliza gestos, etc.)
Segundo apartado. El evaluador presenta al niño diferentes situaciones (lenguaje, juego imaginativo) para poder observar y comprobar sus reacciones
Resultado de los ítems no superados, se establece el riesgo de sufrir autismo.
En caso de que se contemple la presencia del espectro autista, los resultados se deben confirmar con otras pruebas más completas.


  • Cuestionario 
de 
comunicación 
social 
(SCQ)

Es una prueba rápida encaminada a reunir síntomas observados por los padres de los niños y su objetivo es determinar si se les debe enviar a una evaluación más profunda.
Este cuestionario es muy efectivo al distinguir el espectro autista de otros cuadros similares.


  • Entrevista
 diagnóstica
 de 
autismo 
(ADI-R)

Esta entrevista es más detallada que las anteriores y permite un diagnóstico formal. Va dirigida a niños de dos o más años y su aplicación es de aproximadamente dos horas.
Consta de 93 ítems que se dividen en tres aspectos; lenguaje y comunicación, interacciones sociales recíprocas y comportamientos estereotipados y repetitivos; cubriendo con todos estos ocho áreas con relación al autismo (historia del sujeto, desarrollo temprano, adquisición y pérdida del lenguaje, funcionamiento actual en aspectos lingüísticos y comunicativos, desarrollo social y del juego, intereses y comportamiento y comportamientos clínicamente relevantes.

  • Childhood 
Autism
 Rating
 Scale 
(CARS)
Es una de las escalas más empleadas para distinguir niños con autismo de niños con dificultades en el desarrollo pero sin autismo. Está dirigido a niños de dos años en adelante y consta de 15 ítems.
Cada ítem es sobre alguna característica del autismo y tiene una escala de 7 puntos, el evaluador indica en qué grado el niño se aleja de las características de un niño normal. Concluida la aplicación, se obtiene la puntuación total, la cual debe situarse en un punto de corte, dependiendo la edad del niño, y con base en eso se puede determinar la presencia del espectro autista y la severidad de sus síntomas.

  • Autism
 Diagnostic
 Observation
 Schedule 
(ADOS)
Es una escala observacional semi-estructurada que se puede emplear en pacientes de cualquier edad. En esta, el evaluador se puede percatar de los comportamientos sociales y comunicativos de los individuos.
Se divide en cuatro módulos y el paciente sólo pasa por uno de ellos según su edad y capacidad lingüística.
§  Módulo 1. Niños que no dominan etapa de primeras fases
§  Módulo 2. Niños que dominan primeras fases pero aún no tiene fluidez verbal completamente desarrollada
§  Módulo 3. Niños con lenguaje bien adquirido
§  Módulo 4. Adolescentes y adultos

La ADOS puntúa las diferentes actividades, así, la puntuación final es comparada con la puntuación de corte (según la edad) considerando como autistas a los niños cuyo puntaje se encuentre sobre el punto de corte.

  • Prueba
de
diagnóstico
ACACIA
Dirigida a niños con baja competencia de lenguaje expresivo funcional a partir de dos años y con edad mental inferior a 36 meses.
El evaluador interactúa de forma estructurada, con un guión preestablecido, planteando 10 situaciones que serán grabadas en video a lo largo de la prueba (15 minutos aproximadamente)
El video es evaluado con posterioridad

  • Inventario
del
Espectro
Autista
(IDEA)
Valora el grado de los rasgos autistas y está dirigido a niños de 5 a 6 años.
Evalúa doce características de personas con espectro autista y trastornos en el desarrollo.
1.    Relación social
2.    Atención conjunta
3.    Capacidad afectiva y de inferencia de los estados mentales
4.    Funciones comunicativas
5.    Lenguaje expresivo
6.    Lenguaje receptivo
7.    Competencia de anticipación
8.    Flexibilidad mental
9.    Sentido de la actividad propia
10. Imaginación
11. Imitación
12. Capacidad de crear significantes

  • Behavior Observation Scale (BOS) ahora Real Life Rating Scale (RLRS)
Una de las principales características de esta escala es que es aplicable a todo el espectro autista y además permite la observación de los pacientes en su contexto natural.
Cuenta con cinco áreas (comportamiento sensoriomotor, relaciones sociales con la gente, respuestas sensoriales y lenguaje) con 47 comportamientos en total, calificados con una escala del 0 al 3.
El periodo de observaciones es de 30 minutos y por lo general se lleva a cabo en el mismo lugar, hora y día de la semana.

 

ESTRATEGIAS DE ATENCIÓN PSICOLÓGICA
 
Dependiendo los objetivos que se quieran alcanzar, va a ser el tipo de terapia que se dará a la persona autista.

v  Modificación de conducta. Hogaño, es el enfoque más solicitado y con mejores resultados. Está basado en la Teoría del aprendizaje y consiste en enseñarle al niño a llevar a cabo ciertas funciones. Los pasos que se siguen son los siguientes:

§  El terapeuta identifica la(s) conductas a modificar, incluir o eliminar
§  Identifica cuáles son los estímulos que provocan la conducta
§  Elabora un Plan de terapia
§  El terapeuta debe hacer que las respuestas del niño estén encaminadas al logro de la conducta deseada (con reforzamientos positivos y negativos) (Marín, 2005)

En un principio la terapia de conducta se utilizaba para lograr modificar las conductas autolesivas en las personas autistas, actualmente buscan un incremento en interacciones sociales positivas. En general , las estrategias de tratamiento conductual se diseñan individualmente para cada niño, basándose en la valoración empírica de los excesos y los defectos de su comportamiento , su frecuencia y las situaciones asociadas con la aparición y continuación de tales conductas (Sigman, 2000) (Marín, 2005)

Entre las técnicas más utilizadas en los niños autistas para la modificación de la conducta se encuentran:

J  Reforzamiento positivo. Consiste en premiar la conducta que se busca incrementar. Los reforzadores positivos pueden ser:
o   Condicionados.
o   Incondicionados.

J  Reforzamiento negativo. Para lograr este reforzamiento se debe tener un evento aversivo (reforzador negativo), el cual se logra retirar después de realizar una respuesta específica.

J  Modelamiento. Se refiere a una de las principales formas que tenemos de aprendizaje, consiste en observar e imitar; de esta manera, se le muestra a la persona la conducta que se desea implementar y se pretende que la imite.

J  Castigo. Se presenta un reforzador negativo o retira un evento positivo, lo que produce una respuesta con la cual se busca reducir la frecuencia de determinada conducta. Es importante tener en mente que la conducta no se elimina, sólo se suprime mientras estén presentes los reforzadores, una vez eliminados estos, la conducta puede volver a aparecer.

J  Corrección física. Consiste en llevar al niño físicamente (con fuerza pero sin lastimar) a llevar a cabo la conducta esperada.

J  Reforzamiento de conductas incompatibles. Implica reforzar una buena conducta con el fin de erradicar a su conducta opuesta.

EPIDEMIOLOGÍA



En el autismo, la epidemiología ha sido de gran utilidad, ya que gracias a sus aportaciones se han podido avanzar en aspectos tan importantes como su naturaleza y causas, aquellos síntomas exclusivos de las personas con autismo y su distinción de aquellos que presentan algunas personas con autismo pero que no son parte de sus síntomas en sí.

Para centrarse en las características especiales y específicas del autismo, los estudios normalmente comparan sujetos autistas con un grupo de control, compuesto de niños o adultos sin autismo de nivel de dificultades generales de aprendizaje (o retraso mental) equivalente. Al equiparar a los grupos en CI o nivel de desarrollo (edad mental, EM) se puede estar más seguro de que las diferencias entre ellos sean debidas al autismo de los sujetos y no, simplemente, a consecuencias del retraso mental que acompaña al trastorno aproximadamente en las tres cuartas partes de los casos. (Happé, 1998)

Se ha investigado mucho sobre el espectro autista arrojando cifras interesantes al respecto, aunque no todos los estudios coinciden. Al respecto el Dr. Marcín Salazar menciona que la IAEN (Red Internacional de Estudios Epidemiológicos del Autismo) se ha interesado en promover que se realicen estudios (con metodología científica) en diferentes países para poder compararlos con otros estudios internacionales (2013) 

Nuestro país, en el año 2010, fue aprobado por parte de la organización Autism Speaks, para ser acreedora de fondos para estudios de la prevalencia del autismo, a realizarse en León, Guanajuato, en dónde se buscó el número de individuos autistas que hay en población escolar, de 8 años de edad, en una muestra de  35,000 niños; aún no se arrojan los resultados finales de éste estudio, pero por lo que se ha avanzado se estima aproximadamente 1 niño autista pos cada 300 niños.

Un dato interesante es la prevalencia de autismo en niños sobre niñas.
En cuanto al incremento que supuestamente se ha dado en cuanto al tema, es necesario decir que no se está seguro si sea porque realmente se han presentado más casos o simplemente se hayan diagnosticado más.


ETIOLOGÍA




En un principio, Bruno Battelheim (1956,1967) introdujo la Teoría de la madre refrigerador, la cual consiste en atribuir el autismo en los niños como una respuesta adaptatoria ante un ambiente hostil y carente de amor. Más adelante Kanner llego a adoptar esta Teoría al creer reconocer leves características de autismo en los padres de los niños que trató. Sin embargo, se ha estudiado casos de niños que han crecido en un ambiente extremos de maltratos  y que pese a su historia, no padecen autismo.

En la actualidad aún no se sabe a ciencia cierta las causas que originan el autismo; sin embargo existen muchas teorías que pretenden encontrar una explicación, entre más conocidas se encuentran:


  • Teorías de los factores psicogenéticos. Ve al autismo como una forma de esquizofrenia originada por la actitud de los padres. Hoy día, esta teoría está desacreditada  

  • Teorías de los factores heredables y cromosómicos.

o   El autismo como trastorno heredable.
o   Anormalidad cromosómica en el desarrollo del autismo. Debido a un gen dominante, recesivo o con transmisión ligada al sexo

  •  Teoría de los factores bioquímicos. Se enfoca al papel que desempeña la serotonina, ya que se han encontrado altos niveles de este neurotransmisor en niños autistas


  • Teorías de los factores ambientales.
o  Contacto viral. Apunta a la influencia de infecciones virales durante el embarazo, en especial en el periodo de los 3 primeros meses (rubeola, citomegalovirus, herpes encefálico)

o Intoxicación por metales pesados. Por ejemplo, el mercurio, cuya sintomatología es parecida a la del autismo. A raíz de esta teoría que muchas personas temen poner vacunas a sus hijos, ya que algunas de ellas tienen mínimas cantidades de mercurio


o   Factores obstétricos. Enfocado a complicaciones obstétricas


Además de las siguientes causas.
  • Madres mayores de 35 años
  • Ingesta de medicamentos en el embarazo (en especial en los 3 primeros meses)
  • Meconio en el líquido amniótico
  • Una explicación más general, divide a las causas en exógenas, autosómicas recesivas y ligadas al cromosoma X.
Como ya lo había mencionado con anterioridad, es importante tener en cuenta que aún no se sabe con certeza que produce el autismo, las causas y teorías anteriores pretenden brindar una explicación, pero no ofrecen (al menos hasta ahora) una explicación real


DEFINICIÓN Y CONCEPTUALIZACIÓN





El término autista fue acuñado por Bleuler en 1919 para describir el aislamiento social de los adultos con esquizofrenia y proviene del griego autos que significa uno mismo.

La respuesta esperada a la pregunta de ¿Qué es el autismo? Es más complicada de lo que se puede pensar, ya que no existe una respuesta específica, aceptable y compartida a esto, más bien cada una de las respuestas que se pueden ofrecer gira en torno al enfoque que se dé a la pregunta.




En la actualidad el autismo se describe como un síndrome complejo, con múltiples causas y manifestaciones, que agrupa una amplia colección de síntomas raros de observar. Por ello su definición debe de hacer frente, de manera específica, al estudio de su sintomatología para poder recoger toda su variabilidad espectral (Álvarez, 2007) (López, Rivas y Taboada, 2009)

En el ámbito de la Psicología Cognitiva se concluye que el autismo es un trastorno del desarrollo que impide llevar con éxito las actividades que requieren el uso de una Teoría de la mente. Desde el enfoque cognitivo la Teoría de la Mente es un modelo explicativo del autismo, el cual afirma que es consecuencia de un déficit en la capacidad de atribuir estados mentales a los otros y así diferenciarlos de los estados mentales propios (Gómez, 2010)

Cabe mencionar que a pesar de que no existen criterios uniformes del tema, existen tres niveles que debemos contemplar para poder estudiar el autismo:
·          
  • Biológico.
Contempla daño cerebral en niños autistas, lo cual les provoca epilepsia en muchos de los casos, además de la incidencia del acompañamiento de retraso mental.
Destaca que la presencia del autismo es mayor en hombres que en mujeres.
·          
  • Cognitivo.
Contempla una triada de alteraciones que constituyen hoy en día una base para el diagnóstico del autismo y la forman los problemas de:


1.    Comunicación. 

2.    Socialización.  

3.    Imaginación.





  • Conductual.
De los tres aspectos principales desde los que se puede estudiar el autismo, tal vez el último de éstos sea el más conocido, ya que actualmente es gracias a éste aspecto, al que podemos empezar a darnos cuenta de las características de un niño autista.

Entre los síntomas más comunes están los siguientes:

Ø  Incapacidad de manifestar habilidades sociales normales 

Ø  Alteraciones en la comunicación (puede no hablar o casi no hacerlo, presenta ecolalia, puede hablar frases sin sentido)

Ø  Poca o nula comprensión de conceptos abstractos o gestos simbólicos 

Ø  Puede no controlar el tono de su voz

Ø  No pueden sostener la mirada con alguien 

Ø  Tienen una fuerte necesidad de permanecer sin cambio, éste les provoca alteraciones

Ø  Utilizan los objetos de forma poco usual (los dejan caer, los acomodan siempre según su orden) 

Ø  Se respuesta a estímulos sensoriales suele ser extrema o nula

Ø  Pueden tener miedo a los ruidos domésticos (lavadoras, licuadoras, aspiradoras)
 


Finalmente, es importante mencionar que el autismo se puede manifestar de diferentes maneras de acuerdo a las características específicas de la persona, (edad, capacidad intelectual, etc.) a ésta gama de manifestaciones se le conoce como espectro del autismo y abarca de grados leves hasta graves; por ejemplo, el Síndrome de Asperger que se refiere a las personas autistas con un desarrollo prácticamente normal.

ANTECEDENTES


A pesar de que el estudio del autismo es algo relativamente reciente, las observaciones sobre la conducta de las personas con este síndrome se han visto plasmadas; principalmente en leyendas,  en diferentes culturas, en dónde se reconoce un comportamiento extraño, además, es de llamar la atención, que la mayoría de los protagonistas de éstos relatos casi siempre son hombres.

Francesca Happé (1998) menciona las especulaciones de Uta Frith que contemplan la existencia de pruebas a lo largo de la historia acerca del autismo; por ejemplo, los idiotas benditos de la vieja Rusia; individuos insensibles al dolor, de comportamiento torpe, inocentes y sin conciencia social, reverenciados por su carente sentido mundano.

Las primeras observaciones documentadas del autismo como tal, se realizaron en el año de 1938 por el psiquiatra Kanner, y fueron publicadas cinco años después en su artículo Las alteraciones del contacto afectivo en los autistas, en éste “destacó  un conjunto de características que a él le parecieron ser propias de todos los niños que veía. Estas características eran las siguientes:” (Happé, 1998)

Psiquiatra Hans Kanner

  • Las habilidades sociales de los niños no eran normales, casi no interactuaban o de plano no lo hacían, e incluso parecían estar más cómodos cuándo estaban solos.

  • Molestia ante los cambios (entorno, objetos, horarios, rutina, cosas…)

  • Buena memoria en material en grandes cantidades y a menudo sin ninguna utilidad, contrastante con sus dificultades de aprendizaje o con su retraso mental.

  • Ecolalia (repetición de palabras o frase que se han escuchado); además los niños planteaban preguntas para hacer sus peticiones (“¿Quieres agua?” Cuando su intención era decir “quiero agua”)

  • Kanner se percató de la hipersensibilidad de los niños a ciertos ruidos u objetos, ante los cuáles reaccionaban intensamente. También observó que algunos tenían manías con las comidas o problemas de alimentación.

  • Manifestaciones limitadas de la actividad espontánea en contraposición con su destreza en  rompecabezas o hacer girar cosas.

  • Buen potencial cognitivo, que Kanner relacionaba con una inteligencia sobresaliente a pesar de las dificultades de aprendizaje que presentaban los niños.

  • En todos los niños que Kanner estudió, distinguió padres intelectuales; sin embargo su muestra fue muy pequeña como para ser representativa

Hans Asperger
Pese a todas las características que en un principio Kanner consideró importantes en el autismo, en su último escrito sólo separó dos: la soledad extrema y la obsesiva insistencia por preservar la invarianza. Consideraba que los otros síntomas eran o bien secundarios y causados por éstos dos elementos, o bien no eran específicos del autismo” (Happé, 1998)

En 1944, un año después de la publicación del primer artículo de Kanner,  el médico, Hans Asperger publicó su conferencia sobre la psicopatía autista en la infancia. Asperger aportó importantes ideas sobre el autismo que ha costado años redescubrir.

Es curioso el parecido que guardan las ideas de Kanner y Asperger, sobre todo si tomamos en cuenta que ambos ignoraban los artículos decisivos del otro; e incluso “la elección de la palabra autista para denominar a sus pacientes es una notable coincidencia que refleja su creencia compartida de que la característica más importante y definitoria del trastorno eran los problemas sociales del niño.” (Happé, 1998)