viernes, 26 de abril de 2013

DEFINICIÓN Y CONCEPTUALIZACIÓN





El término autista fue acuñado por Bleuler en 1919 para describir el aislamiento social de los adultos con esquizofrenia y proviene del griego autos que significa uno mismo.

La respuesta esperada a la pregunta de ¿Qué es el autismo? Es más complicada de lo que se puede pensar, ya que no existe una respuesta específica, aceptable y compartida a esto, más bien cada una de las respuestas que se pueden ofrecer gira en torno al enfoque que se dé a la pregunta.




En la actualidad el autismo se describe como un síndrome complejo, con múltiples causas y manifestaciones, que agrupa una amplia colección de síntomas raros de observar. Por ello su definición debe de hacer frente, de manera específica, al estudio de su sintomatología para poder recoger toda su variabilidad espectral (Álvarez, 2007) (López, Rivas y Taboada, 2009)

En el ámbito de la Psicología Cognitiva se concluye que el autismo es un trastorno del desarrollo que impide llevar con éxito las actividades que requieren el uso de una Teoría de la mente. Desde el enfoque cognitivo la Teoría de la Mente es un modelo explicativo del autismo, el cual afirma que es consecuencia de un déficit en la capacidad de atribuir estados mentales a los otros y así diferenciarlos de los estados mentales propios (Gómez, 2010)

Cabe mencionar que a pesar de que no existen criterios uniformes del tema, existen tres niveles que debemos contemplar para poder estudiar el autismo:
·          
  • Biológico.
Contempla daño cerebral en niños autistas, lo cual les provoca epilepsia en muchos de los casos, además de la incidencia del acompañamiento de retraso mental.
Destaca que la presencia del autismo es mayor en hombres que en mujeres.
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  • Cognitivo.
Contempla una triada de alteraciones que constituyen hoy en día una base para el diagnóstico del autismo y la forman los problemas de:


1.    Comunicación. 

2.    Socialización.  

3.    Imaginación.





  • Conductual.
De los tres aspectos principales desde los que se puede estudiar el autismo, tal vez el último de éstos sea el más conocido, ya que actualmente es gracias a éste aspecto, al que podemos empezar a darnos cuenta de las características de un niño autista.

Entre los síntomas más comunes están los siguientes:

Ø  Incapacidad de manifestar habilidades sociales normales 

Ø  Alteraciones en la comunicación (puede no hablar o casi no hacerlo, presenta ecolalia, puede hablar frases sin sentido)

Ø  Poca o nula comprensión de conceptos abstractos o gestos simbólicos 

Ø  Puede no controlar el tono de su voz

Ø  No pueden sostener la mirada con alguien 

Ø  Tienen una fuerte necesidad de permanecer sin cambio, éste les provoca alteraciones

Ø  Utilizan los objetos de forma poco usual (los dejan caer, los acomodan siempre según su orden) 

Ø  Se respuesta a estímulos sensoriales suele ser extrema o nula

Ø  Pueden tener miedo a los ruidos domésticos (lavadoras, licuadoras, aspiradoras)
 


Finalmente, es importante mencionar que el autismo se puede manifestar de diferentes maneras de acuerdo a las características específicas de la persona, (edad, capacidad intelectual, etc.) a ésta gama de manifestaciones se le conoce como espectro del autismo y abarca de grados leves hasta graves; por ejemplo, el Síndrome de Asperger que se refiere a las personas autistas con un desarrollo prácticamente normal.

BIBLIOGRAFÍA



Gómez Echeverry, I. (2010). Ciencia Cognitiva, Teoría de la Mente y autismo. Pensamiento Psicológico, 8(15) 113-123. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=80115648010


Happé, F. (1998) Introducción al autismo. Madrid: Psicología y Educación, Alianza Editorial



López Gómez, S., Rivas Torres, R. M. & Taboada Ares, E. M. (2009). Revisiones sobre el autismo. Revista Latinoamericana de Psicología, 41(3) 555-570. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=8051192901



Powers, M. (2004) Niños autistas. México: Editorial Trillas
 

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