viernes, 26 de abril de 2013

ANTECEDENTES


A pesar de que el estudio del autismo es algo relativamente reciente, las observaciones sobre la conducta de las personas con este síndrome se han visto plasmadas; principalmente en leyendas,  en diferentes culturas, en dónde se reconoce un comportamiento extraño, además, es de llamar la atención, que la mayoría de los protagonistas de éstos relatos casi siempre son hombres.

Francesca Happé (1998) menciona las especulaciones de Uta Frith que contemplan la existencia de pruebas a lo largo de la historia acerca del autismo; por ejemplo, los idiotas benditos de la vieja Rusia; individuos insensibles al dolor, de comportamiento torpe, inocentes y sin conciencia social, reverenciados por su carente sentido mundano.

Las primeras observaciones documentadas del autismo como tal, se realizaron en el año de 1938 por el psiquiatra Kanner, y fueron publicadas cinco años después en su artículo Las alteraciones del contacto afectivo en los autistas, en éste “destacó  un conjunto de características que a él le parecieron ser propias de todos los niños que veía. Estas características eran las siguientes:” (Happé, 1998)

Psiquiatra Hans Kanner

  • Las habilidades sociales de los niños no eran normales, casi no interactuaban o de plano no lo hacían, e incluso parecían estar más cómodos cuándo estaban solos.

  • Molestia ante los cambios (entorno, objetos, horarios, rutina, cosas…)

  • Buena memoria en material en grandes cantidades y a menudo sin ninguna utilidad, contrastante con sus dificultades de aprendizaje o con su retraso mental.

  • Ecolalia (repetición de palabras o frase que se han escuchado); además los niños planteaban preguntas para hacer sus peticiones (“¿Quieres agua?” Cuando su intención era decir “quiero agua”)

  • Kanner se percató de la hipersensibilidad de los niños a ciertos ruidos u objetos, ante los cuáles reaccionaban intensamente. También observó que algunos tenían manías con las comidas o problemas de alimentación.

  • Manifestaciones limitadas de la actividad espontánea en contraposición con su destreza en  rompecabezas o hacer girar cosas.

  • Buen potencial cognitivo, que Kanner relacionaba con una inteligencia sobresaliente a pesar de las dificultades de aprendizaje que presentaban los niños.

  • En todos los niños que Kanner estudió, distinguió padres intelectuales; sin embargo su muestra fue muy pequeña como para ser representativa

Hans Asperger
Pese a todas las características que en un principio Kanner consideró importantes en el autismo, en su último escrito sólo separó dos: la soledad extrema y la obsesiva insistencia por preservar la invarianza. Consideraba que los otros síntomas eran o bien secundarios y causados por éstos dos elementos, o bien no eran específicos del autismo” (Happé, 1998)

En 1944, un año después de la publicación del primer artículo de Kanner,  el médico, Hans Asperger publicó su conferencia sobre la psicopatía autista en la infancia. Asperger aportó importantes ideas sobre el autismo que ha costado años redescubrir.

Es curioso el parecido que guardan las ideas de Kanner y Asperger, sobre todo si tomamos en cuenta que ambos ignoraban los artículos decisivos del otro; e incluso “la elección de la palabra autista para denominar a sus pacientes es una notable coincidencia que refleja su creencia compartida de que la característica más importante y definitoria del trastorno eran los problemas sociales del niño.” (Happé, 1998)


Bibliografía 



Happé, F. (1998) Introducción al autismo. Madrid: Psicología y Educación, Alianza Editorial

Powers, M. (2004) Niños autistas. México: Editorial Trillas

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